El Gran Debate: ¿Suplementos Sí o No?
Llevo más de diez años viendo pacientes en mi consulta, y si hay un tema que genera confusión y gasto innecesario es la suplementación nutricional. Vemos Omega-3, Magnesio, Vitamina D, colágeno… en todas partes. Se nos vende la idea de que la salud está en una pastilla.
Como dietista integrativa, mi respuesta al «¿Debería suplementarme?» siempre es: Depende del objetivo, la situación y, sobre todo, la base.
Aquí va mi reflexión, clara y honesta, basada en la ciencia y en la experiencia de miles de casos.
El Suplemento como tratamiento específico
En mi trabajo, los suplementos son una herramienta importante, a veces imprescindible, pero siempre dentro de un tratamiento con un objetivo concreto.
Por ejemplo:
- Para Condiciones Concretas: Si tienes un sobrecrecimiento bacteriano (SIBO), el uso de herbales o probióticos específicos es un pilar fundamental para reequilibrar la flora intestinal.
- Para Corregir Déficits: Si tus análisis muestran una deficiencia de hierro severa, o un nivel de Vitamina D críticamente bajo (a pesar de la exposición solar), la suplementación es necesaria a corto plazo para reponer esas reservas.
- Para Apoyo Puntual: Durante un embarazo, las necesidades de ácido fólico y otros nutrientes aumentan y se recomienda la suplementación preventiva. Apoyo para mejorar o corregir la salud hepática o digestiva, etc.
En estos casos, el suplemento no es un capricho, sino un tratamiento natural pautado y dosificado que ayuda al cuerpo a salir de una situación de desequilibrio.
El Suplemento como «Parche»: la trampa común
Aquí es donde entra el peligro y el gasto inútil. La sociedad nos ha convencido de que podemos compensar un mal estilo de vida tomando cápsulas:
- ¿Estrés crónico? Toma magnesio.
- ¿Te alimentas mal? Toma un multivitamínico.
- ¿Duermes 5 horas y no sales al exterior? Toma Vitamina D.
¡Esto no funciona! Mi experiencia y la evidencia científica son claras: la suplementación sin un cambio real en el estilo de vida es como intentar llenar un cubo sin fondo.
¿Qué Necesitamos Realmente?
La mayoría de los problemas de salud y las deficiencias leves se resuelven con alimentos reales y hábitos, no con pastillas.
| Lo que tomas (Parche) | Lo que necesitas (Solución Real) |
| Proteína en polvo | Más raciones de huevo, pescado, legumbres o carne real. |
| Cápsulas de Vitamina D | Más tiempo de calidad al aire libre y exposición solar. |
| Cápsulas de Magnesio | Una mejor gestión del estrés y más alimentos ricos en magnesio (verdura de hoja verde, frutos secos). |
| Omega-3 | Más pescado azul pequeño y de calidad, nueces y semillas. |
El cuerpo tiene una capacidad asombrosa de autocuración cuando le damos los ingredientes adecuados. Un estudio publicado en la revista JAMA Internal Medicine ya avisaba hace años que para la población general, el consumo habitual de multivitamínicos no está asociado a una reducción de mortalidad ni de enfermedades cardiovasculares, poniendo el foco en la dieta como pilar fundamental.
Mi Conclusión: Prioriza la Base
Antes de gastar dinero en suplementos, haz esta reflexión:
¿Estoy cubriendo mis necesidades básicas de forma óptima?
- Alimentos: ¿Hay suficiente proteína de calidad, verdura de temporada y grasas saludables en cada plato?
- Movimiento: ¿Me muevo a diario? ¿Tengo suficiente masa muscular?
- Descanso: ¿Duermo 7-8 horas de calidad?
- Entorno: ¿Ventilo mi casa? ¿Uso cosmética natural? ¿Gestión del estrés?
Los suplementos son como el «turbo» que activamos cuando la base está perfecta y necesitamos un empujón para algo específico. Nunca deben ser el motor.
Mi compromiso es darte las herramientas para que encuentres la salud en tu plato y en tu día a día, no en el fondo de un bote.
¿Quieres un plan que vaya más allá de las pastillas?
Si te sientes abrumada por la cantidad de información sobre suplementos o tienes una condición de salud que necesita un enfoque integral y basado en la evidencia, estoy aquí para guiarte.
Juntas, diseñaremos una estrategia donde la alimentación y los hábitos serán el motor principal, usando la suplementación solo cuando sea estrictamente necesario y bajo un criterio profesional.
Da el paso hacia un bienestar real y duradero. Descubre mi acompañamiento.
Más alimentos reales y menos suplementos.






